
"Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado", le dice con una gran valentía el General Juan José Valle en una nota al forro de Pedro Eugenio Aramburu, poco antes de morir fusilado.
En el mes de junio de 1956 son ejecutados sangrientamente en distintos lugares de Buenos Aires, un grupo de militares y civiles q protagonizaron un movimiento en contra de la autollamada Revolución Libertadora, q derrocó al general Juan Domingo Perón en el año 1955.
El general Juan José Valle se declaró jefe de los sublevados: murió frente al pelotón en la Penitenciaría Nacional.
Detectado el alzamiento por los servicios de informaciones con bastante tiempo, el gobierno dejó que los acontecimientos se desarrollaran, para justificar lo q ya tenían bien clarito q iban a hacer. Cuando el día 9 de junio se produjo la revuelta, en las guarniciones esperaban a los complotados, solo en La Pampa se pudo escuchar la proclama, mientras q en La Plata Cogorno aguantó hasta donde pudo con gran coraje.
En el mes de junio de 1956 son ejecutados sangrientamente en distintos lugares de Buenos Aires, un grupo de militares y civiles q protagonizaron un movimiento en contra de la autollamada Revolución Libertadora, q derrocó al general Juan Domingo Perón en el año 1955.
El general Juan José Valle se declaró jefe de los sublevados: murió frente al pelotón en la Penitenciaría Nacional.
Detectado el alzamiento por los servicios de informaciones con bastante tiempo, el gobierno dejó que los acontecimientos se desarrollaran, para justificar lo q ya tenían bien clarito q iban a hacer. Cuando el día 9 de junio se produjo la revuelta, en las guarniciones esperaban a los complotados, solo en La Pampa se pudo escuchar la proclama, mientras q en La Plata Cogorno aguantó hasta donde pudo con gran coraje.
Las ejecuciones tuvieron lugar entre los días 10 y 12 de junio. Aunque el descontento estaba controlado, las autoridades de la dictadura opinaron q una acción sumaria prevendría más adelante cualquier rebrote de rebelión, o sea, caguemos matando a estos para q los demás negros aprendan.
El día 11 se informó a la población del fusilamiento del coronel Alcibíades Eduardo Cortines, coronel Ricardo Salomón Ibazeta, Teniente coronel Oscar Lorenzo Cogorno, capitán Dardo Nestor Cano, capitán Eloy Luis Caro, Teniente primero Jorge Leopoldo Noriega, Teniente primero de banda Nestor Marcelo Videla, suboficial principal Miguel Garecca, sargento Hugo Eladio Quiroga, cabo primero músico Miguel José Rodríguez, sargento ayudante de infantería Isauro Costa, sargento ayudante carpintero Luis Bugnetti, sargento músico Luciano Isaías Rojas, Vicente Rodriguez, Nicolás Carranza, Carlos Alberto Lizaso, Francisco Garibotto, Reinaldo Benavidez, coronel Albino Irigoyen, capitán (RE) Jorge Miguel Costales, Clemente Braulio Ross, Norberto Ross, Osvaldo Alberto Albedro y Dante Hipólito Lugo.
Pero para poder dar muerte al General Valle, q se entregó voluntariamente a las autoridades militares, el gobierno de facto aplicó en forma retroactiva la ley marcial ya derogada.
La masacre duró exactamente tres días y Lanús, Campo de Mayo, la Escuela de Mecánica del Ejército y La Plata, se constituyeron en escenarios macabros.
En un basural de José León Suarez, varios escaparon milagrosamente, algunos eludiendo el pistoletazo del remate
El jefe de los sublevados, general Valle, escribió varias cartas antes de morir. "Solo traiciones y venganzas me llevan a este fin", les dice a su mujer, su hija, su madre y su hermana. En la nota dirigida a Aramburu, presidente de facto, completa: "Debo a mi patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro q un grupo de marinos y militares, movidos por ustedes mismos, son los responsables de lo acaecido. Para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó audacia o perversidad para adivinar la treta. Así se explica q nos esperaran en los cuarteles apuntándonos con las ametralladoras, q avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el movimiento, q capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han querido ustedes escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez más su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos. Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía". Finalmente, Valle cierra su carta con un ruego: "... que mi sangre sirva para unir a los argentinos. Viva la Patria".
Los hechos de junio de 1956 quedaron registrados como una de las mayores injusticias provocadas por la tiranía de la Revolución Libertadora.
El día 12 de junio un comunicado oficial expresa: "Fue ejecutado el ex general Juan José Valle, cabecilla del movimiento terrorista sofocado".
La carta q le enviara el General Valle a Aramburu permaneció durante años oculta hasta q emergió para ser la síntesis ideológica perfecta de nuestro movimiento.
Al cabecilla del movimiento terrorista desde acá, y a 54 años de su partida, le decimos q los terroristas son cada vez más y mierda q van a necesitar balas esta vez para apagar tanto peronismo.
Juan José Valle presente….Ahora y Siempre!!!
El día 11 se informó a la población del fusilamiento del coronel Alcibíades Eduardo Cortines, coronel Ricardo Salomón Ibazeta, Teniente coronel Oscar Lorenzo Cogorno, capitán Dardo Nestor Cano, capitán Eloy Luis Caro, Teniente primero Jorge Leopoldo Noriega, Teniente primero de banda Nestor Marcelo Videla, suboficial principal Miguel Garecca, sargento Hugo Eladio Quiroga, cabo primero músico Miguel José Rodríguez, sargento ayudante de infantería Isauro Costa, sargento ayudante carpintero Luis Bugnetti, sargento músico Luciano Isaías Rojas, Vicente Rodriguez, Nicolás Carranza, Carlos Alberto Lizaso, Francisco Garibotto, Reinaldo Benavidez, coronel Albino Irigoyen, capitán (RE) Jorge Miguel Costales, Clemente Braulio Ross, Norberto Ross, Osvaldo Alberto Albedro y Dante Hipólito Lugo.
Pero para poder dar muerte al General Valle, q se entregó voluntariamente a las autoridades militares, el gobierno de facto aplicó en forma retroactiva la ley marcial ya derogada.
La masacre duró exactamente tres días y Lanús, Campo de Mayo, la Escuela de Mecánica del Ejército y La Plata, se constituyeron en escenarios macabros.
En un basural de José León Suarez, varios escaparon milagrosamente, algunos eludiendo el pistoletazo del remate
El jefe de los sublevados, general Valle, escribió varias cartas antes de morir. "Solo traiciones y venganzas me llevan a este fin", les dice a su mujer, su hija, su madre y su hermana. En la nota dirigida a Aramburu, presidente de facto, completa: "Debo a mi patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro q un grupo de marinos y militares, movidos por ustedes mismos, son los responsables de lo acaecido. Para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó audacia o perversidad para adivinar la treta. Así se explica q nos esperaran en los cuarteles apuntándonos con las ametralladoras, q avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el movimiento, q capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han querido ustedes escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez más su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos. Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía". Finalmente, Valle cierra su carta con un ruego: "... que mi sangre sirva para unir a los argentinos. Viva la Patria".
Los hechos de junio de 1956 quedaron registrados como una de las mayores injusticias provocadas por la tiranía de la Revolución Libertadora.
El día 12 de junio un comunicado oficial expresa: "Fue ejecutado el ex general Juan José Valle, cabecilla del movimiento terrorista sofocado".
La carta q le enviara el General Valle a Aramburu permaneció durante años oculta hasta q emergió para ser la síntesis ideológica perfecta de nuestro movimiento.
Al cabecilla del movimiento terrorista desde acá, y a 54 años de su partida, le decimos q los terroristas son cada vez más y mierda q van a necesitar balas esta vez para apagar tanto peronismo.
Juan José Valle presente….Ahora y Siempre!!!
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